Domingo, 18 de Agosto de 2019
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Francisco Ortega asume un valemadrismo característico en el gobierno de Velasco

Walter Rincón Rovelo/Trascender Online Noticias

Desde que el actual secretario de Salud en Chiapas, Francisco Ortega Farrera fue designado el 31 de mayo del 2016, por el gobernador Manuel Velasco Coello, para que asumiera este cargo, el  sector salud vive una de sus peores crisis en todos los sentidos, al grado de que los propios trabajadores de salud han tenido que botear en algunas zonas del estado para poder adquirir medicinas y material de curación y así estar en mínimas condiciones de atender a los chiapanecos, en un acto de humanidad.

Desvío de recursos denunciado sistemáticamente el por diputado federal de MORENA, Guillermo Santiago; huelgas de hambre de parte de enfermas del sector salud; compra y entrega ficticia de medicamentos y material de curación, un extraño conato de incendio en las oficinas de la Dirección de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud, y el abandono oficial en comunidades indígenas que fue retomado por una televisora nacional, es sólo unos cuantos ejemplos de la pudrición incurable que existe en esa institución

DESVÍO DE RECURSOS

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó un desvío de recursos en la Secretaría de Salud de Chiapas, durante el ejercicio fiscal del 2015 por 764 millones de pesos.

Ante este escenario, en donde ninguna autoridad salió a desmentir al órgano auditor, tuvo que ser el diputado federal Guillermo Santiago de MORENA  el que exigió que aparezca ese dinero y se le finque responsabilidad penal no sólo al secretario de Salud, Francisco Ortega Farrera, sino también al gobernador Velasco Coello por no denunciar en su momento las irregularidades, es decir por caer en omisión.

En una entrevista de prensa, el legislador federal dijo: “ya estuvo bueno que el secretario saliente se lleve sus deudas, pero esto ya no debe pasar, porque es dinero de los chiapanecos y deben rendir cuentas”.

Asimismo reveló que la Auditoría Superior de la Federación, detectó otro desvío de 26 millones de pesos sólo para el pago de aviadores, que “no se sabe en qué área están laborando”.

EL TERREMOTO OXÍGENO PARA VELASCO Y ORTEGA

Sin embargo, y afortunadamente para Velasco y Ortega, el terremoto del pasado 7 de septiembre les vino a dar oxígeno, pues hoy ya no se habla más de actos de corrupción en la Secretaría de Salud, pues el tema del sismo y la reconstrucción ahora son asuntos prioritarios tanto para las autoridades, los políticos y hasta los medios de comunicación.

Eso sí, el terremoto puso en tela de juicio el trabajo del Secretario de Salud. Ejemplo: el regaño y “jalón de orejas” que le propinó Velasco a este delicado funcionario público durante una reunión del Sistema de Protección Civil, cuyo video se hizo viral en las redes sociales, hasta memes le hicieron.

Francisco Ortega Farrera mencionó en dicha reunión al centro de Salud de Tonalá y se puso nervioso ante la respuesta del mandatario.

“Ah qué bueno que lo mencionas, hoy me reclamaron en Tonalá que el centro de salud no está operando”, dijo Velasco.

“El de Tonalá…”, preguntó Ortega. “Sí, el de Tonalá. Te estoy diciendo que hoy en Tonalá me reclamaron que el centro de salud no está operando, pues no es el de Tuxtla”, recriminó Velasco Coello.

Con un rostro de sorpresa y confuso respondió Ortega: “El de Tonalá, eh, al parecer, precisamente derivado de que hubieron afectaciones, señor Gobernador, el personal evacuó precisamente por temores de la infraestructura, pero ya está restablecido. Esperamos los dictámenes de Protección Civil para que el personal tuviera la integridad, tuviera la confianza (titubea) para poder tener laborar (sic)”, justificó Farrera y siguió con su discurso.

Velasco Coello mostró un enojo hacia el funcionario, pero el secretario de Salud estatal siguió con su intervención durante el evento.

Si esto no es un claro ejemplo de que el funcionario estatal está en todo menos en donde se le necesita, entonces se puede justificar el que en su secretaría las denuncias de corrupción se las pase por el arco del triunfo.

ENFERMERAS EN HUELGA DE HAMBRE

Tanto ha sido la indiferencia del actual Secretario de Salud que midió fuerzas con un grupo de enfermeras del hospital Regional de Tuxtla Gutiérrez “Gilberto Gómez Maza” a quienes no dejó otro camino que iniciar una huelga de hambre para exigir la entrega de sus bonos atrasados, la reinstalación de l15 trabajadores despedidos, el pago de los ahorros y créditos vencidos, además de abastecer a todos los hospitales y centros de salud con medicamentos e insumos.

Después de una lucha “encarnizada”, funcionarios del gobierno del estado tuvieron que entrarle al quite para intentar resolver lo que Ortega simplemente no quiso o no pudo.

En opinión de las propias enfermeras en huelga de hambre, señalaron: “Con tristeza les informamos que hoy en día tenemos la peor administración de los últimos 25 años, el incapaz misógino y arrogante que mal administra nuestra institución comete día a día errores que dañan la salud institucional, y sin ser suficiente el daño, se atreven a robar las economías que son destinadas para atender la salud del pueblo. Esta corrupción lacera lo más sensible de nuestro ser, ver morir a quiénes no deberían de morir es un acto criminal es un acto genocida perpetrado desde el mismo Estado por la corrupción imperante”.

BORRAN CUALQUIER INDICIO DE CORRUPCIÓN EN LA SS

Pero pese a que el tema de la reconstrucción es prioritario en la agenda estatal y nacional, es insoslayable dejar de denunciar cómo el dinero público que debería servir para mejorar la calidad del servicio de salud se destina para otros menesteres ingratos, pues el presupuesto de la Secretaría de Salud es hoy la caja chica de quien manda en Chiapas.

Entonces no debe causar asombro que el 5 de junio de este año, las oficinas de la Dirección de Administración y Finanzas de la Secretaría de Salud, en esta capital chiapaneca se incendiaron.

De acuerdo con información proporcionada ese día, por trabajadores de la dependencia, el mobiliario, equipo de cómputo y toda la papelería que había en las oficinas del director Jairo César Guillén Ramírez quedaron consumidos por el fuego.

En el inmueble había información sobre las relaciones laborales, recursos materiales, control de pago y nómina, control presupuestal, contabilidad y otros archivos y expedientes, según trabajadores del lugar.

Cuando los bomberos llegaron para intentar sofocar el incendio, éste ya había consumido todo lo que había en el primer piso del edificio gubernamental ubicado en la Unidad Administrativa, que también alberga la Secretaría de Obra Pública y Educación.

En un comunicado, la dependencia señaló que el incidente presuntamente derivó de un corto circuito.

Pese a que la Fiscalía General del Estado ordenó una investigación exhaustiva del siniestro para conocer las reales consecuencias y fincar responsabilidades, hoy en día sigue siendo como muchos otros, un caso sin resolver.

CHIAPAS, SIGUE SIENDO NOTA NACIONAL

El noticiero Despierta que conduce el periodista Carlos Loret de Mola en el canal de las estrellas, presentó una cruda realidad que viven cientos de comunidades indígenas con menos de 100 habitantes, principalmente en el municipio de Ocosingo.

El reportaje no dejó la menor duda de que la falta de recursos públicos en el sector salud a consecuencia de una evidente pillería del erario tiene como consecuencia que Chiapas ocupe los primeros lugares en muerte materna, en detrimento de las clases menos favorecidas.

Las cifras que Ortega Farrera maquilló en la entrevista que le hizo Loret de Mola al término del reportaje especial sobre la desatención que existe del sector salud en comunidades de Ocosingo ni el propio gobernador se lo cree, que menos los chiapanecos.

Con descarto y desmemoriado a su conveniencia, Ortega puso a Chiapas como un estado de primer mundo en cuanto a salud pública, restando importancia al trabajo periodístico de investigación realizado por la televisora nacional, pero sobre todo, asumiendo ese valemadrismo característico y sello del actual gobierno.

Al igual que Ortega hay otros funcionarios de primer nivel que deberían tener un poco de dignidad y renunciar para dejar el puesto a otros con las habilidades y capacidades, pero sobre todo con receptivos y conscientes de las necesidades de los chiapanecos.

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